La exposición de información personal en el entorno digital ha incrementado la incidencia de delitos como el secuestro virtual, también conocido como llamada cruzada, una modalidad de extorsión telefónica que aprovecha el miedo y la desinformación de las víctimas.
De acuerdo con Marisol Sánchez integrante de la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), el modus operandi consiste en que los delincuentes contactan telefónicamente a una persona haciéndose pasar por autoridades, empleados de empresas o incluso integrantes de grupos criminales. Mediante engaños relacionados con supuestas revisiones, amenazas o emergencias, persuaden a la víctima para que abandone su domicilio y permanezca incomunicada mientras continúa la llamada.
Paralelamente, los extorsionadores se comunican con los familiares de la víctima para informarles falsamente que ha sido secuestrada y exigir dinero para su supuesta liberación. Al mantener a ambas partes ocupadas en llamadas simultáneas, impiden que puedan comunicarse entre sí y verificar la situación.
Medidas de prevención
- Hablar del tema en familia y fomentar la prevención digital.
- Establecer un protocolo familiar de emergencia.
- Definir una palabra o contraseña familiar que permita verificar situaciones de riesgo.
- Limitar la información personal publicada en redes sociales.
- Evitar compartir números telefónicos, direcciones o datos de familiares en internet.
- No proporcionar información personal por teléfono a supuestas empresas o instituciones.
- Enseñar a niñas, niños y adolescentes a no interactuar con desconocidos en videojuegos o plataformas digitales.
- Instalar herramientas de control parental en dispositivos utilizados por menores.
Qué hacer ante un posible secuestro virtual
Si se recibe una llamada sospechosa o intimidatoria, las autoridades recomiendan mantener la calma, cortar la comunicación y tratar de localizar directamente a la persona presuntamente afectada. Asimismo, es importante reportar el incidente al número de emergencias 911 o contactar a la Policía Cibernética para recibir orientación y apoyo.
La prevención, la educación digital y la comunicación familiar son herramientas clave para reducir el impacto de este tipo de delitos y fortalecer la seguridad en el entorno digital.
Fuente: LUCES DEL SIGLO
